Punto de vista

Medios que se niegan a escuchar

¿Por qué hay medios de comunicación que se niegan a escuchar recomendaciones para cubrir noticias relativas a violencia contra las mujeres? ¿Por qué no quieren adecuar sus líneas editoriales a estándares internacionales en materia de derechos humanos o tomarse el tiempo de reflexionar en serio sobre ética periodística?

Conocíamos la sanción por parte del Consejo Nacional de Televisión (CNTV), que en 2017 multó a Canal 13 luego que el matinal Bienvenidos diera a conocer parte del informe ginecológico de Nabila Rifo. Entonces el organismo dijo: “No solo fueron expuestos antecedentes relativos a la intimidad de una mujer, sino que además, le fue propinado un trato violento y denigrante, que no se condice con su condición de víctima de un delito particularmente grave, respondiendo dicho trato a lógicas de violencia de género”.

Pese a este precedente, fuimos testigos de cómo en el noticiario 24 Horas de TVN  toma una decisión editorial similar, el exponer el informe psicológico de una víctima de femicidio en una nota que se tituló “¿Qué tanto conocemos de la personalidad de Fernanda Maciel?” y que generó de inmediato un record de denuncias ante el CNTV.

En los últimos días, constatamos que la actuación de la prensa chilena es -por algo- observada por organismos internacionales, con la declaración del Comité de Expertas del Mecanismo de Seguimiento de la Convención de Belém do Pará (MESECVI), donde se expresó preocupación por el tratamiento periodístico que algunos medios de comunicación “con impacto a nivel nacional” han utilizado para difundir casos de mujeres víctimas o sobrevivientes de violencia y para casos de femicidio.

 El texto critica específicamente la publicación del vespertino La Segunda titulada como “El escándalo amoroso que tiene en las cuerdas a Boris Johnson”, que hace alusión a un posible caso de violencia contra una mujer por parte del candidato a Primer Ministro en el Reino Unido, y al mencionado reportaje sobre Fernanda Maciel en TVN.

El MESECVI afirma lo que diversas organizaciones de la sociedad civil, expertas, periodistas feministas y el Colegio de Periodistas de Chile, a través de su Comisión de Género, dice y repite desde hace muchos años, que los medios de comunicación que relacionan la violencia contra las mujeres con escándalos amorosos, crímenes pasionales, infidelidades o que difunden los detalles de la vida personal de las víctimas para justificar sus asesinatos, no contribuyen en la lucha por erradicar la violencia, “por el contrario, este tipo de difusión sin enfoque de género no sólo normaliza la violencia contra ellas, sino que también tergiversa los conceptos, desinforma a lectores/as y televidentes, confunde a la opinión pública y aumenta la tolerancia hacia la violencia contra las mujeres por parte de la ciudadanía”.

Junto con ello, el Comité de expertas informa que ofreció asesoría técnica a los medios señalados. La pregunta es ¿aceptarán esta asesoría los medios de comunicación nacionales? Como ya dijimos, hace tiempo que diversas organizaciones sociales, expertas en comunicación no sexista, el Colegio de Periodistas, ONGs, por dar algunos ejemplos, han hecho un llamado de alerta a los medios de comunicación, junto con ofrecer capacitaciones y asesorías, y en no pocas ocasiones hubo  medios que no las aceptaron, por considerarlas innecesarias.

¿Pensarán igual sobre la necesidad de capacitación en otras temáticas? ¿Qué los lleva a creer que conocen a cabalidad el tema y saben informar bien sobre violencia contra las mujeres y de género, tanto como para no cometer errores -u horrores como hemos visto- en su cobertura? ¿O simplemente es que lo ven como un tema menor y del que prefieren sacar provecho a través del morbo, la farándula y lo espectacular?

Quizás estar hoy en el ojo de organismos internacionales haga repensar en la necesidad de capacitación o asesorías, y reflexionar que si existen y están a la mano estudios, información, material, manuales -recordamos que ya en 1996 FemPress lanzó “El ABC del periodismo no sexista” que todavía se puede rescatar en la internet- y una enorme acumulación de conocimientos y de experiencias de décadas, sobre cómo trabajar coberturas éticas en casos de violencias contra las mujeres y de género ¿por qué insistir en hacer oídos sordos?

La Red Chilena contra la Violencia hacia las Mujeres posee una larga historia en este tema, con estudios y publicaciones que están en su web,  con la campaña Cuidado el Machismo que Mata tiene como una de sus piezas el lema “Saca la misoginia de tu línea editorial”. La ONG Amaranta publica en su página “Seis recomendaciones para los Medios de Comunicación a la hora de cubrir noticias relacionadas a violencia de género”. En el sitio del mismo CNTV se puede encontrar el díptico “Tratamiento mediático a niñas y mujeres víctimas de violencia” y “Recomendaciones para el tratamiento mediático de la orientación sexual e identidad de género”, entre otras.

El Observatorio de Género y Equidad permite descargar de manera gratuita el manual “Medios no sexistas: guía de definiciones y prácticas periodísticas” que entrega de manera detallada recomendaciones para las coberturas en casos de violencia contra las mujeres. Desde agosto de 2015 el Colegio de Periodistas de Chile cuenta con una Comisión de Género que lleva adelante la campaña #Mediosnosexistas, hace monitoreo de medios y difunde estrategias para mejorar la forma de comunicar temas de género.

Esto, por nombrar sólo algo del conocimiento disponible, gracias a éstas y otras organizaciones que constantemente desarrollan de forma individual y en conjunto, talleres, seminarios, conversatorios, encuentros. Es más, desde esta semana y hasta fines de julio, el Colegio de Periodistas en conjunto con la Escuela de Periodismo de la USACH, dicta el taller de Periodismo y Género, con materias como Historia del Feminismo, Medios No Sexistas y Desafíos para una Comunicación Inclusiva, abordadas por académicas y expertas, con inscripción abierta.

Si quieren, los medios pueden generar el cambio hacia agendas y líneas editoriales que apuesten por generar coberturas éticas, con enfoque de derechos y de género. Es posible y necesario un ejercicio de autocrítica. Es simple acceder a información de cómo hacerlo, a asesorías y a capacitación. Es un imperativo ético que la sociedad exige cada día con más fuerza, hay organismos internacionales mirando, hay audiencias que reaccionan de inmediato, a través de las redes sociales, y de mecanismos como las denuncias en el CNTV.  Lo debe hacer, no pueden demorar más, es hora de escuchar.

Nataly González Díaz

Coordinadora Comisión Nacional de Género del Colegio de Periodistas de Chile

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