Puntos de vista

Crisis del Alma

No me cabe duda que a la mayoría de los chilenos les ha afectado esta crisis social de una u otra manera. En mi caso coincidió con problemas de salud, creo que gatillados por estrés. Mi nivel de ansiedad incluso ha cambiado mi interacción con las redes sociales. Los pseudos debates que allí se generan me provocan rechazo, incomodidad, literalmente me duele la guata cuando leo tanta información cruzada… Pero me ha servido también para hacer un ejercicio introspectivo, detenerme un poco, cuestionarme tantas cosas y sí, tomar aún más conciencia. Creo que vale la pena no sólo pensar en los “problemas colectivos”, las demandas sociales con las que conecto, sino también analizarnos como individuos. ¿En qué estamos fallando? En primer lugar deberíamos reeducarnos, pero reeducarnos en valores, en emociones, en coherencia. Dejar de velar sólo por nuestros intereses. Aprender a escucharnos y respetarnos, más aún si pensamos distinto. El respeto se traduce en empatía, humildad y en humanidad que tanta falta nos hace en estos días. Este estallido social no tiene precedentes y creo que se distingue de otros por la ira y la violencia. ¿Por qué? Hace unos días escuché a una antropóloga decir que este fenómeno se