Puntos de vista

La necedad

Yo no sé si estoy contagiada con el coronavirus. Por mi trabajo estuve expuesta a mucha gente, transité en distintos lugares. Cuando la información se hizo pública y se anunciaron las primeras medidas preventivas, tomé los resguardos, pero ¿podría ya estar contaminada? Lo desconozco aún, así como cientos de personas. Sin embargo, mi preocupación apunta a quienes siguen trasladándose y reuniéndose en espacios reducidos. Me pregunto entonces ¿Por qué nos sentimos tan invencibles? Observo a mi alrededor y creo que realmente somos unos necios, inconsecuentes, individualistas y egoístas. ¿Podemos culparnos?, ¿podemos acribillar al otro? No, no podemos porque la necedad está en cada uno. Somos ignorantes ante una pandemia única, debemos reconocerlo así; sin embargo, ante la información verídica sobre lo que está sucediendo en el mundo con el contagio del covid-19, tendrían muchos que restringir sus propias necesidades de libertad y refugiarse en sus hogares. Pese a este clima enrarecido en el cual nos encontramos, las necedades de nuestros propios actos gatillan una simbiosis de lamentos, que comienzan a tomar fuerza y que se comprueban, lamentablemente, con cada actualización diaria de contagiados por este virus en el país, que siguen en alza. No seamos necios en este transitar distinto