Cuatro alianzas creativas entre escritoras locales y músicos regionales dan vida a una
propuesta audiovisual que indaga en el complejo proceso de convertir versos en canciones.
La serie documental concluyó su rodaje en Chañaral, Tierra Amarilla, Copiapó y Vallenar,
preparando su estreno para la primera semana de octubre.
Tras culminar exitosamente su etapa de rodaje la semana pasada, entra en su fase final de
producción “Melodías Literarias: Un viaje sonoro por el legado poeta de la Región de
Atacama”.
La iniciativa, financiado por Fondo de la Música línea Difusión de la Música
Nacional, convocatoria 2025, convocó a creadores de la zona para adentrarse en las obras
literarias de destacadas autoras y reinterpretar sus métricas, transformándolas en
composiciones que transitan entre ritmos urbanos, folk y balada.
De los libros a la canción: La intimidad del proceso creativo
El propósito central del proyecto radica en el ejercicio de decodificar la literatura para
llevarla a un lenguaje sonoro contemporáneo. De acuerdo con Luis Gálvez, responsable del
proyecto y coordinador musical, la apuesta busca “evitar que la poesía de las autoras de la
Región de Atacama quede rezagada únicamente a los libros, logrando que estos versos
adquieran una nueva dimensión y vuelvan a circular a través del poder de la música”.
Para registrar este trabajo artístico, el equipo de producción se enfocó en documentar el
diálogo directo entre la obra escrita y la composición melódica. En palabras de Joao
Belvedere, director de la serie documental de 4 capítulos, la propuesta visual está centrada
en la intimidad de la creación: “Nuestro lente no buscaba solo mostrar un paisaje, sino
registrar el momento exacto en que el músico descifra el poema y lo hace suyo. El territorio
es el origen que inspiró a las escritoras, pero el corazón de la serie es el desafío humano y
artístico de tomar esas palabras, entender su profundidad y convertirlas en una obra
musical con identidad propia”.
La musicalidad del verso
Entre los procesos de adaptación que retrata la producción, destaca la colaboración
desarrollada en Chañaral entre la escritora Hilda Olivares y el músico de balada urbana
Soulnastyy, articulada a partir del poema “Réquiem para las gaviotas”.
Olivares explica que, si bien la obra nació de la observación de su entorno, el hito principal hoy es el formato que
adquiere su narrativa: “Me genera una honda emoción percibir cómo la esencia de mis
versos cobra una nueva forma, permitiendo que las ideas y emociones que plasmé
originalmente en el papel adquieran una lectura completamente distinta al fusionarse con la
música contemporánea”.